Prepara el lienzo, no lo sabotees antes de empezar.
1. El borracho de antes de la fiesta
El «valor líquido» diluye la sangre, lo que hace que sangres más, lo que empuja la tinta hacia fuera y estresa al artista. Además, tardarás más en curarte.
Solución: mantente sobrio durante las 24 horas previas. Llega hidratado, no marinado.
2. El Sunbed Sizzler
Aparecer con quemaduras solares es como presentar cuero agrietado como lienzo. El pigmento no se fijará y tu artista no podrá trabajar correctamente.
Solución:olvídate del bronceado. Una piel pálida y saludable es el mejor lienzo.
3. El adicto al gimnasio
Hacer entrenamientos intensos antes de la sesión deja los músculos inflamados y nerviosos, lo que hace más difícil permanecer quieto.
Solución: Tómatelo con calma. Está bien hacer un entrenamiento ligero, pero no te esfuerces al máximo el día anterior.
4. El fallo de la crema hidratante
Untarse crema grasa antes de la cita solo convierte tu piel en un tobogán. Las plantillas no se pegarán y las líneas no se mantendrán.
Solución: prepárese con una hidratación apta para tatuajes, como PRIME, no mantequilla de cocina.
5. El humano hambriento
Llegar con el estómago vacío = bajo nivel de azúcar en sangre = mareos, nerviosismo y propensión a desmayarse. No es agradable para nadie.
Solución: come una comida equilibrada antes de la sesión. Piensa en proteínas + carbohidratos complejos.
Durante la sesión, no te metas con el maestro.
1. El desplazador nervioso
Cada movimiento, cada deslizamiento o cada sacudida de TikTok puede provocar una línea temblorosa. Tu artista no está dibujando sobre un trampolín.
Solución: Quédate quieto. Los podcasts y los audiolibros son tus aliados.
2. El crítico de sillón
Dar «consejos» sobre el sombreado mientras el artista trabaja es peligroso, y además es insultante. La precisión requiere concentración, no comentarios sobre el arte.
Solución: confía en tu artista. Lo elegiste por una razón.
3. El ataque de los bocadillos
¿Desenvuelves la comida a mitad de la sesión? Migas, dedos pegajosos, movimientos bruscos... todo ello es una pesadilla para la higiene.
Solución: Come antes de salir. Lleva agua en una botella cerrada para beber a pequeños sorbos.
4. El héroe sin descanso
¿Forzar una maratón de 8 horas sin descansos? El cansancio te hace temblar, y los artistas se apresuran cuando los clientes llegan al límite.
Solución: programa descansos. Incluso los maestros necesitan descansos.
5. La fábrica del retroceso
Las sacudidas repentinas, los tirones o la tensión «útil» de los músculos pueden arruinar el trabajo de línea.
Solución: respira profundamente, mantén la calma y comunícate, pero permanece quieto.
La recuperación es donde ocurren la mayoría de los desastres.
1. El chapuzón en la piscina
Tatuaje reciente + piscina = cloro, bacterias y riesgo de infección a raudales.
Solución: no nadar hasta que esté completamente curado. Solo ducharse.
2. El monstruo arañador
Esa picazón es legendaria, pero al quitarse las escamas básicamente se está eliminando el pigmento.
Arreglar - Aplicar LOCK en una capa fina para calmar. No tocar.
3. La tragedia de los vaqueros ajustados
Un nuevo tatuaje bajo unos vaqueros ajustados = fricción, asfixia y daños en la costra.
Solución: usa telas sueltas y transpirables. Deja que tu tinta respire.
4. La hidrolimpiadora de ducha
Lavar tu tatuaje con agua caliente a alta presión da una sensación de limpieza, pero es como lavar pintura húmeda con un chorro de agua a presión.
Solución: utilice agua tibia, baja presión y seque con palmaditas.
5. El capitán SPF
Una vez curado, muchos se olvidan del protector solar, hasta que su tatuaje se desvanece y se convierte en una sombra de lo que fue.
Arreglar - Hacer SHIELD tu ritual diario. El protector solar es un seguro para tus tatuajes.
