Si le preguntas a diez tatuadores cuándo hay que empezar a ponerse crema en un tatuaje nuevo, obtendrás diez respuestas diferentes. Algunos dicen que inmediatamente. Otros, que después de 48 horas. Otros, que hay que esperar una semana entera. La verdad es más matizada y depende de lo que entiendas por «crema».
Día uno ¿Puedo ponerme loción en mi nuevo tatuaje inmediatamente?
No, y sí. Esta es la distinción que aclara la mayor parte de la confusión.
Una loción corporal convencional casi nunca es adecuada durante los primeros días de la cicatrización de un tatuaje. La mayoría de las lociones corporales contienen fragancias, alcohol, emulsionantes y conservantes que pueden provocar escozor, irritación y, en algunos casos, retrasar la cicatrización.
Un bálsamo específico para la recuperación del tatuaje —un producto formulado especialmente para la piel lesionada o en proceso de cicatrización— se puede aplicar mucho antes, a menudo tras el primer lavado. La clave está en elegir el producto adecuado para cada fase.
Paso a paso ¿Cuándo debo empezar a ponerme loción en el tatuaje?
Fase 1 · Horas 0 a 24 · No aplicar loción, dejar que la piel respire
Durante las primeras 24 horas, el tatuaje sigue segregando plasma y aún tiene restos de la pomada que te aplicó el tatuador. No apliques ningún otro producto encima. Después del primer lavado, deja que la piel se seque completamente al aire. Si notas la piel tirante, puedes aplicar una capa muy fina de un bálsamo reparador específico LOCK , como el bálsamo reparadorLOCK , antes de acostarte, pero evita por completo las lociones espesas.
Fase 2 · Días 2 a 5 · Empieza con una crema hidratante ligera
A partir del segundo día, empieza a hidratar la piel de forma constante y suave. Aplica una capa fina de bálsamo reparador para tatuajes dos o tres veces al día, normalmente después de lavarte. La piel debe tener un aspecto ligeramente hidratado, sin parecer grasa.
Si te preguntas si puedes usar loción en un tatuaje reciente en esta fase, la respuesta es sí, siempre que no contenga fragancias ni alcohol y esté formulada para piel lesionada o sensible. No obstante, lo más recomendable sigue siendo utilizar un producto diseñado específicamente para tatuajes.
Etapa 3 · Días 5 a 14 · La fase de descamación
Esta es la fase en la que una hidratación constante da sus mejores resultados. El tatuaje empezará a descamarse y a pelarse. La piel seca intensifica el picor; el picor lleva a rascarse; y al rascarse se desprende el pigmento. Un tatuaje bien hidratado pica menos y se descama limpiamente sin necesidad de tocarlo.
Sigue aplicando un bálsamo reparador específico para tatuajes dos o tres veces al día durante todo este periodo.
Etapa 4 · Días 14 a 28 · Transición
Hacia la segunda semana, la superficie del tatuaje suele parecer ya cicatrizada. En este momento, puedes pasar de utilizar un bálsamo específico para la recuperación a una crema hidratante de uso diario más general. Este es también el momento en el que el factor de protección solar (SPF) se convierte en imprescindible: la crema protectoraSHIELD combina la hidratación diaria con una protección UV de amplio espectro, por lo que no es necesario aplicar dos productos por separado.
Siempre es mejor aplicar una capa fina que una capa gruesa.
La frecuencia Con qué frecuencia hay que ponerse loción en un tatuaje nuevo
Como regla general:
- Las primeras 48 horas
- Dos veces al día, en una capa muy fina.
- Días 3 a 14
- Dos o tres veces al día.
- Semanas 3 a 4
- Una o dos veces al día, según sea necesario.
- A largo plazo
- Una vez al día, además de protector solar.
La hidratación excesiva es un riesgo real. Aplicar loción más de tres veces al día, o hacerlo en una capa demasiado gruesa, puede retener el calor y la humedad en la piel y ralentizar la cicatrización. Siempre es mejor una capa fina que una capa visible.
El producto adecuado ¿Qué tipo de loción deberías usar?
Se recomienda
- Productos formulados específicamente para tatuajes.
- Fórmulas sin fragancias, sin alcohol y sin colorantes.
- Ingredientes como el pantenol, la alantoína y humectantes suaves.
- Bálsamos o emulsiones que se absorben rápidamente y dejan un acabado ligero y transpirable.
No utilices
- Vaselina o productos con alto contenido en derivados del petróleo. Obstruyen demasiado la piel y pueden provocar la pérdida de pigmentación.
- Lociones corporales perfumadas, cremas de manos o cremas hidratantes faciales.
- Tónicos o astringentes a base de alcohol.
- Pomadas antibacterianas como Neosporin, salvo que lo indique específicamente un médico.
- El aceite de coco, la manteca de karité u otros aceites «naturales» como producto principal para el cuidado posterior. A menudo resultan demasiado pesados y no aportan ningún beneficio antimicrobiano.
Solución de problemas Señales de que no te estás aplicando la loción correctamente
Presta atención a estas señales que indican que debes ajustar tu rutina de hidratación:
- El tatuaje tiene siempre un aspecto graso o brillante: te estás pasando con la cantidad.
- Si la piel se agrieta o se descama en grandes escamas, es que no estás aplicando suficiente cantidad.
- El tatuaje pica o arde al aplicar el producto: la fórmula no es adecuada para la piel en proceso de cicatrización.
- Si tras la aplicación aparece una erupción cutánea con protuberancias, es posible que estés teniendo una reacción a algún perfume o conservante.
Para obtener una visión completa del proceso de cicatrización, consulta laguía completa de cuidados del tatuaje SKINGRAPHICA y evita los errores más comunes que vemos en los cuidados posteriores al tatuaje.
La constancia siempre gana a la intensidad.
Empieza a aplicar loción tras el primer lavado, utiliza un producto específico para la cicatrización de la piel y aplica una capa fina dos o tres veces al día. Hidrátate con regularidad y mantendrás la nitidez del tatuaje, reducirás la formación de costras y, una vez finalizada la cicatrización, tu tatuaje lucirá tan nítido como el día en que te lo hiciste.
Este artículo refleja los principios de buenas prácticas dermatológicas y pretende servir de orientación general sobre los cuidados posteriores a un tatuaje. No constituye un consejo médico ni sustituye la consulta con un profesional sanitario cualificado. Si observa signos de infección, una reacción alérgica o cualquier síntoma que le preocupe durante el proceso de cicatrización, acuda a un dermatólogo colegiado o a un médico.